Ópera flamenco, todo a medias

El turista despistado y los barceloneses que aún nos atrevemos a pasear por la Rambla recibimos a menudo un flyer que anuncia en el Poliorama o en el Palau de la Música un espectáculo de Ópera Flamenco que, después de unos cuantos años de no prestarle mucho interés, me decido a visitar también animado por la presencia en el escenario de una buena amiga. Un cuarto de entrada en el Poliorama no augura buenos presagios, aunque por el tirón de la ciudad, y la cantidad de turistas poco exigentes avorazados de consumir flamenco por doquier, debiera estarlo.

El espectáculo combina, como bien dice el nombre, ópera y flamenco, aunque nada acaba de lucir con éxito. Si bien los artistas que se presentan gozan de una calidad más que notable, el conjunto da una sensación de improvisación y de falta de continuidad como si en el espectáculo no hubiera un regidor que marque bien los tiempos. La soprano Alina Furman destaca entre los artistas, con una voz cálida y poderosa a la que el micrófono hace más mal que bien. Una voz que podría llenar los rincones del Liceu no tiene ningún sentido que lleve amplificación en el Poliorama. Bien en el aria de Sansón y Dalila, resuelta en los fragmentos de zarzuela y poderosa en la seguidilla de Carmen - casi todo voces de un registro más bien grave siendo ella soprano. Y en esa en la que debiera lucir, el Casta Diva de Norma, después de la primera estrofa se rompe por mitad al ser fusionada con ritmos flamencos que provocan las iras y desesperación para todo amante de la lírica. Con la fusión gastronómica tenemos suficiente como para atrevernos a valorar el tremendo error musical.

El tenor Ezequiel Casamada no es lo mejor de la función, aunque viendo el conjunto se le puede rescatar fácilmente. Dispone de buenos graves y buenos agudos pero peca de un fraseo insuficiente y unas notas de paso con técnica de impostación por progresar, que hacen sufrir a menudo al espectador en arias nada fáciles, como Tosca, Pagliacci o los duos de Zarzuela, en las que a menudo engola la voz de una forma excesiva. No es despreciable para nada el esfuerzo en piezas de compromiso, pero la voz de Furman lo aplaca a menudo.

Respecto al flamenco, los artistas, aunque buenos, pecan de comodidad, como si uno los observara después de mil funciones sin ánimos de mejorar. Alguna confusión en los palos, la reiteración de algunos pasos, sobretodo el tacón, seguramente pasará desapercibida para el turista japonés, pero no para el habituado. Sin embargo, el flamenco es un arte que debe atrapar desde el primer momento, una danza y un cante que es necesario que embruje, que emocione. Y aunque con gran profesionalidad, los artistas se quedan en el simple cumplir con el compromiso diario. Joaquin "El Duende" aporta su experiencia y los bailaores Lorena Oliva, Iván Alcalá y Pepe Flores rinden y dan la talla.

Como dijimos, si bien los artistas pasan el listón del aprovado y, en algunos casos, del notable, la función se viene abajo por la falta de guión, una dirección escénica nula, la incomprensible falta de una iluminación pertinente o ausencia de la misma, un vestuario poco acorde -en algunas ocasiones, los trajes de terciopelo se asemejan más a los cortinajes de Escarlata O'Hara que a un vestuario destinado a un espectáculo de esta índole- la actitud de algún músico que toca espatarrado como si esperara un trago y otros elementos que ofrecen una visión de conjunto muy pobre, poco trabajada, sucia en cuanto a los detalles escénicos, y medio improvisada. Esperemos que el director escénico dé un contenido a la obra, un guión que permita unir de forma seria la ópera y el flamenco con un argumento trenzado, un iluminador con condiciones, y que el regidor que debe estar presente en toda función regrese a su puesto de trabajo. Si Rafael Amargo es el director artístico de este espectáculo, tal como pone en los créditos, es mejor que lo saque de su currículum. Y si lo es de verdad, no estaría de más que pasara a ver lo que hacen en su nombre.

Qué mal favor hacemos a los que nos visitan, mostrando este tipo de espectáculos.

Subscriu-te al nostre newsletter

Segueix-nos

Estem a les xarxes i volem que participis amb nosaltres. .

Segueix-nos

Estem a les xarxes i volem que participis amb nosaltres.